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domingo, julio 08, 2012

Locro sin grasa. Locro estilo santiagueño desgrasado, versión Silvia



He vuelto luego de casi dos meses de postear muy poco, solucionando una serie de asuntos que me llevaron tiempo completo. Y he vuelto con un plato tradicional argentino, un locro con amor pero locro sin grasa. Locro estilo santiagueño desgrasado, versión Silvia, de las tantas versiones que andarán dando vuelta por Sudamérica.

El locro es un plato que necesita mucho amor, porque para estar bien hecho debe llevar como mínimo dos horas de preparación y cuatro horas de cocción. Es una comida tradicional argentina infaltable en la mesa cuando se conmemora el Día de Declaración de la Independencia- (9 de Julio de 1816). Según cuenta Wikipedia, es una preparación de origen prehispánico . Es tal vez por ello común a varios países sudamericanos, como Bolivia, Perú, Colombia, Chile y otros países hispano hablantes, pero tiene muchísimas variantes y diferentes ingredientes según la región en la que se lo prepare. Es muy lógico que haya muchas variantes, porque “locro” en lengua quechua quiere decir simplemente “guiso”. Un buen guiso o “locro” de estos se denomina según el ingrediente principal, como locro de zapallo, locro de trigo, locro de porotos, locro de batata, locro de chorizos, locro de menudos, locro de mondongo, locro de patitas, etc. En el caso del locro santiagueño, es una especie de sopa crema espesa amarilla con base de verduras guisadas, zapallo, maíz blanco, alubias, batata y cebolla de verdeo, a las que se le adiciona carne vacuna y huesos de cerdo. Originalmente se usaba carne secada al sol o “charqui” pero en los tiempos modernos no es necesario y se utiliza carne fresca.

El clásico locro santiagueño se acompaña de una salsa picante para contrastar el sabor dulce de la preparación.

Uno de los problemas de este plato es que no es dietético, está pensado para zonas frías del altiplano, para personas que necesitaban obtener muchas calorías y energías de su “locro/guiso/sopa crema”. Por eso preparé esta versión, que debo decir, no tiene prácticamente nada de grasa, para que podamos disfrutarla los sedentarios trabajadores de ciudad, y no se la pierdan, les aseguro que queda tan sabrosa como la mejor.

Con respecto a las carnes, dejo a elección de cada uno lo que quieran utilizar. Lo típico es usar falda vacuna con hueso, o paleta, roast-beef, cuadrada, nalga, huesos de cerdo con carne, patas u orejas de cerdo, mondongo, chorizo colorado y otros. Yo tenía una colita de cuadril grande y decidí usar la mitad. Como no tenía huesos de cerdo usé churrascos de cerdo. No me arrepiento. Y desgrasé por completo la panceta salada ahumada. También usé un salame tandilero “fuet” desgrasado, que compensó la falta del clásico chorizo colorado. Tuve que variar la salsa clásica con cebolla blanca porque no tenía más cebolla de verdeo, y elegí licuarla para que no se notara tanto la diferencia. Otro agregado fueron las rodajas de choclo, que compensaron muy bien la falta de ingredientes sólidos de mi receta, como huesos, patas u orejas.

Ingredientes

250 gramos de porotos blancos (alubias)
300 gramos de maíz blanco
600 gramos de carne vacuna a gusto (colita de cuadril en mi caso)
600 gramos de churrascos de cerdo ( u otro corte, ideal uno con hueso)
250 gramos de panceta salada ahumada
1 salame tandilero tipo “fuet” de 150 gramos(o 3 chorizos colorados)
2 choclos
1 batata
1 kilo de zapallo Anko
200 gramos de cebolla de verdeo
100 gramos de apio
2 cebollas grandes
Comino
Aji Dulce
Aji picante
Sal gruesa
Sal fina
Aceite de oliva
Ciboulette

Instrucciones

Poner en remojo en distintos recipientes los porotos y y el maíz blanco. Lavarlos por la mañana, enjuagarlos, colarlos y ponerlos a hervir en 5 litros de agua con una cucharada de sal gruesa.
Desgrasar todas las carnes al máximo posible, y colocarlas trozadas en pedazos chicos sobre una rejilla en una fuente para horno. Cocinar media hora aproximadamente. Dejarlas enfriar un poco y trozarlas en cuadrados junto con el fuet. Picar la cebolla de verdeo y el apio, cortar en cuadrados la batata y el zapallo. Cortar los choclos en rodajas de 2 centímetros. Reservar. Poner agua a hervir, y cuando está hirviendo, volcar todas las carnes y hervirlas durante 10 minutos. Luego tirar el agua con la grasa. Agregar toda esta carne desgrasada a los porotos y alubias, junto con la cebolla de verdeo, el apio y la batata cortada en cubos. Dejar cocinar dos horas a fuego bajo, revolviendo con cuchara de madera cada tanto.
A las dos horas, agregar las rodajas de choclo, pero retirarlas con una espumadera a los 10 minutos. Agregar una cucharada sopera de pimentón dulce, una cucharadita de café de ají picante y una cucharadita de café colmada de comino. Agregar el zapallo y dejar que se cocine durante una hora y media, siempre a fuego bajo y revolviendo con cuchara de madera, sobre todo ahora que está más espesa la preparación. A medida que se va cocinando el zapallo, deshacerlo con la cuchara de madera, para asegurarse de que quede por resultado una “sopa” amarilla. Al final, cuando apaga el fuego, agregar las rodajas de choclo reservadas.
Preparar una salsa con las dos cebollas picadas y salteadas en cuatro cucharadas de aceite de oliva, una cucharada de pimentón dulce y una cucharadita de ají picante. Licuar esto en la licuadora con otras cuatro o cinco cucharadas de aceite de oliva.
Picar abundante ciboulette

Servir en cazuelas de barro salpicadas de abundante ciboulette picado, y colocar la salsera aparte para que cada comensal decida si gusta agregar picante o no (no es demasiado picante mi versión).
También se estila mezclar esta salsa dentro del guiso o locro y servir todo junto.

Si no tiene tiempo para preparar estas delicias, tal vez le interesen unos rápidos sándwiches originales

Sandwich frutal
Sandwich pelágico
Sandwich caprichoso
Sandwich inspiración
Sandwich mágico

martes, enero 03, 2012

RÜEBLITORTE, la torta de zanahorias suiza





Esta receta es una receta original de la RÜEBLITORTE, la torta de zanahorias suiza que se hiciera famosa en todo el mundo luego de la segunda guerra mundial. ¿Quién no ha preparado una rüeblitorte? Generalmente decorada con mini zanahorias de mazapán, es una torta de preparación muy rápida. Esta es una receta que recibí de mi querida amiga Hertha, originaria de Austria, tal como la recibió de sus padres suizos. Según Hertha esta es la receta original, como se la preparaba en la Edad Media, sin el agregado de cremas ni manteca ni leche, aceites ni ningún otro ingrediente graso. La receta original tiene varios pasos en la preparación, batiendo los ingredientes por separado para lograr un resultado lo más esponjoso posible. Yo la verdad no tenía tiempo para complicarme la vida porque la hice a las corridas para llevarla a una reunión de último momento, así que solo batí vigorosamente todo junto con una cuchara de madera primero y luego con un batidor potente por diez minutos. El resultado fue tan bueno que de la torta más grande (preparé dos) no me quedó ni una porción para subir la foto, pero logré rescatar por suerte una porción de la torta pequeña para que aprecien la textura.

Ingredientes

120 gramos de harina de trigo leudante
400 gramos de harina de almendras
300 gramos de azúcar impalpable (glass) para la masa
300 gramos de azúcar impalpable (glass) para la cobertura
3 zanahorias grandes (300 gramos o un poco más)
2 limones
4 huevos
Sal, 1 pizca
1 cucharadita de esencia de vainilla
½ sobre de levadura o polvo de hornear

Instrucciones

Rallar la cáscara de los dos limones sin tocar la parte blanca.
Exprimir los dos limones y reservar el jugo
Lavar, raspar la cáscara y luego rallar las zanahorias
Unir las harinas, 300 gramos del azúcar, las zanahorias ralladas, la esencia de vainilla, los huevos, la pizca de sal, el ½ sobre de polvo de hornear o levadura en polvo y la cáscara rallada de los dos limones.
Batir vigorosamente un rato con cuchara de madera, batidora, mini-pymer o algún robot de cocina.
Colocar en un molde enmantecado, de ser posible de teflón o siliconas para facilitar el despegado final. Esta torta es ideal para los moldes chatos rectangulares, yo no tenía y tuve que usar dos diferentes.
Llevar a horno moderado, o sea a 180 ° durante 45 minutos.
Pinchar con un cuchillo o palillo de madera para verificar la cocción, si sale seco la torta está lista, si sale húmedo cocinar 10 o 20 minutos más, e ir chequeando con el palillo o cuchillo el punto de cocción.
Cuando esté lista retirar del horno y dejar enfriar bien.
Mientras se enfría, revolver con un tenedor el azúcar impalpable restante con el jugo de los dos limones hasta que no queden grumos. Verter sobre la torta de a poco, para cubrir bien los costados. Volver a verter cada diez minutos el baño de limón azucarado para que se vaya secando y poniendo de color blanco. Está listo para disfrutarlo cuando se ha endurecido por completo.








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Receta de Salsa Pesto a la Andina o Ají de Huacatay y Pesto a la Genovesa



El Pesto es una salsa para pastas originaria de la región de Liguria, Italia, a base de piñones, hojas de albahaca, oliva, ajo, sal y quesos duros, todo bien macerado en un mortero hasta que queda una crema. El Pesto a la Genovesa es una salsa con mucho aroma y fuerza, que si bien me gusta, puedo comerla solo una vez cada dos o tres meses, y es que me resulta como el dulce de zapallo, lo adoro pero es tan empalagoso que con un solo cuadradito estoy feliz por un mes y más. No sé si existe un equivalente a “empalagoso” en salados, pero es lo que me pasa con el Pesto a la italiana. No me pasa lo mismo con la versión Andina, que es como yo llamo a todo lo originario de la zona del Altiplano Sudamericano (Perú, parte de Bolivia, norte de Chile y norte de Argentina). Para mi propia sorpresa lo podría comer todos los días.

Esta Receta de Salsa Pesto a la Andina o Ají de Huacatay y Pesto a la Genovesa la aprendí de una amiga oriunda de Paraguay, país pegadito a Bolivia y Argentina, a la que un día le consulté por una salsa para carnes. Cuando me dijo que ella la preparaba con Huacatay y el famoso pimiento Rocoto pensé que no podía ser una salsa para mí, que iba a ser muy fuerte, demasiado perfumada y muy picante. Pero Carmen insistió tanto……… que me decidí a hacerla como me dijo, con unos cambios personales que son los que recomiendo siempre para atemperar el picor de estos pimientillos. ¿El resultado? La versión Silvia del Ají de Huacatay, estará mal que lo diga yo pero me quedó de chuparse los dedos.

En todos los países unidos por la Cordillera de los Andes que ya nombré, incluso parte de México, de la selva amazónica en Brasil y algunos países de Centroamérica, es muy común llamar “Ají de …" a las preparaciones con ají Rocoto (o Locoto). La vida no sería igual en esas regiones sin esta estrella de la gastronomía, el ají o pimiento locoto/rocoto, pequeño, redondo y picante, rojo, verde o amarillo. Cuando en Sudamérica se prepara una comida con pollo y rocoto se llama “Ají de Gallina”, cuando se prepara con Maní y Rocoto se la llama “Ají de Maní”, con Atún y rocoto será un “Ají de Atún” y si se preparan Pastas con Rocoto será un “Ají de Fideos. Una salsa con cebollas, vinagre, rocoto y tomates, será “Ají de Hierbas” y la misma salsa con el agregado de leche, será un “Ají de Leche”. Así que esta salsa, por más Huacatay que tenga, no es salsa de Huacatay, es “Ají de Huacatay”, pero la que yo comparto hoy aquí es “Ají de Huacatay versión Silvia”. No hay una sola receta original de “Ají de …” ya que varía de chef en chef y de país en país, algunos le agregan lima, otros cilantro, otros limón, otros ajo, en fin, variantes que desde tiempos de los Incas deleitan a los Sudamericanos.

Esta salsa es ideal para papas, verduras asadas, pastas, tofu, quesos, carnes, arroces y panes. Es una salsa tipo pesto, por el color verde y el aroma penetrante de las hierbas aromáticas. Muy sabrosa y muy sana. El huacatay o epazote, en Argentina hay que encargarlo a los verduleros, ya que no es muy común que lo traigan. Lamentablemente por desconocimiento de cómo usarlo, los compradores no lo solicitan y se arruina muy rápido en su cajon. Espero lograr con las recetas que subo que por lo menos algunos cocineros más descubran esta maravilla de hierba, aromática y sabrosa como ninguna.


Receta de Salsa Pesto a la Andina o Ají de Huacatay y Pesto a la Genovesa

A LA ANDINA (versión Silvia)
Ingredientes


2 Ajíes Rocoto sin semillas (guindillas o chiles si no los consigue)
1 rama de huacatay grande (sólo las hojas sin tallos)
Sal
2 cucharadas de Aceto Balsámico
100 ml de Aceite de Oliva virgen de primera presión en frío
1 cucharada colmada de salsa de soja
50 ml de agua mineral

Instrucciones

Lavar las verduras y hierbas
Separar la carne de los ajíes de las semillas Como muestro ACÁ , sin tocar las semillas con el cuchillo.
Descartar las semillas.
Separar las hojas de Huacatay del tallo. Desechar los tallos.
Licuar todos los ingredientes en la licuadora, debe quedar una salsa semi-líquida, más fluída que una mayonesa, pero que se vea un poquito la hierba verde picada. Si está bien preparada tendrá todo el aroma y sabor sin llegar a picar.

AJÍ DE HUACATAY TRADICIONAL
Ingredientes
Huacatay (sólo hojas sin tallos)
Rocoto entero (licuarlo con todas las semillas)
Aceite
Sal
Jugo de Lima ( o en su defecto limón)

PESTO A LA GENOVESA
Ingredientes

70 gramos de queso parmesano rallado
2 dientes de ajo
50 gramos de Hojas de albahaca sin tallos
30 gramos de Piñones (son un artículo tan caro que muchos los reemplazan por nueces)
Sal
100 ml Aceite de oliva
30 gramos de queso PECORINO (un queso duro picante con denominación de origen, difícil de conseguir en Argentina)

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sábado, diciembre 24, 2011

Infaltables de Navidad, la Ensalada Waldorf



Y continuando con los infaltables de Navidad, la ensalada Waldorf es la elegida. ¿Qué mesa que se precie no luce una ensalada Waldorf? Es una de las ensaladas más famosas del mundo, creada en 1931 por el maitre del Hotel Waldorf-Astoria de New Cork, Oscar Tschirky. Sus ingredientes originales eran manzana, apio y mayonesa, pero con los años se le han ido sumando algunos ingredientes, como nueces y uvas que pueden ver en la foto. También es usual que se le agregue crema de leche, pero personalmente la prefiero con mayonesa casera bien liviana. Los más osados le agregan camarones sin cambiarle el nombre, y les queda muy bien.


Infaltables de Navidad, la Ensalada Waldorf

Ingredientes

2 Manzanas verdes (tambien se pueden usar rojas)
1 planta de Apio
Nueces partidas por la mitad
200 gramos de uvas blancas bien dulces
Mayonesa a gusto.
Aceite de oliva virgen

Instrucciones

Lavar el apio y usar solo la parte blanca. Picarla muy fino
Cortar las manzanas en cubos chicos
Partir las uvas por la mitad y retirarles las semillas
Unir todo, salpimentar y unir con dos cucharadas de aceite de oliva virgen.
Agregar la mayonesa y servir bien fría.

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lunes, diciembre 19, 2011

Receta de mini Pandulces y Pan Dulce Navideño casero tradicional





Elaborar Pan Dulce parece mucho trabajo pero no lo es tanto. Les paso dos recetas de mini pandulces y pan dulce navideño casero tradicional, con muy pocas variantes de las que van a encontrar en los pan dulces de internet a excepción del agregado de almendras fileteadas, que no le he visto en casi ninguna receta y complementa muy bien al potpurrí de frutos secos. Esta semana seguiré subiendo postres horneados para los fanáticos de la mesa de dulces. Para ahorrarme un poco de tiempo y seguir cocinando todos los postres que me han pedido, he puesto las fotos corridas en lugar de intercaladas con el texto como siempre, pero creo que son lo suficientemente explicativas, espero no generar ninguna confusión. Cualquier duda ya saben que me pueden escribir a lasrecetasdesilvia@gmail.com. No es una masa seca si se cocina al punto justo, si tienen dudas (cada uno conoce su horno) horneen uno pequeño antes de mandar toda la tanda.



Ingredientes
ESTA CANTIDAD RINDE PARA UN PAN DULCE Y 7 MINI PANDULCES

200 gramos de azúcar rubia
6 huevos
250 gramos de manteca
400 CC de leche entera
900 gramos de harina
1 cucharada de polvo de hornear
3 cucharadas de agua de azahar o más (a gusto)
4 cucharadas de licor seco o coñac
100 gramos de almendras fileteadas
150 gramos de pasas rubias
150 gramos de pasas negras
100 gramos de frutas abrillantadas rojo y verde (sandía y kiwi)
100 gramos de nueces peladas
100 gramos de cascaras de naranja abrillantadas





Instrucciones

Instrucciones

Picar las frutas y las nueces
Separar 100 gramos de harina y reservar
Separar 50 gramos de manteca y reservar
Derretir al fuego la manteca y batirla con los huevos y el azúcar
Agregar el coñac, el agua de azahar y la leche y continuar batiendo
Agregar el harina tamizada con el polvo de hornear y seguir batiendo
Agregar todas las frutas y revolver con cuchara de madera
Pintar todos los moldes con manteca derretida y espolvorear con harina
No llenar de masa hasta los bordes, es preferible quedarse corto a que salgan deformados
Hornearlos por separado en dos tandas para asegurarse un buen resultado
Llevar a horno al mínimo al pan dulce grande durante dos horas o 2 horas y media, según cuanto haya llenado el molde. (yo no llené el molde porque es mucha cocción, para evitar que quede oscuro, pero se puede hacer, si lo llena agregue media hora más de cocción a horno mínimo, no más temperatura)
Los pandulces chiquitos me llevaron un poco más de una hora de cocción, casi 1 hora y 15 minutos.
Dejar enfriar antes de servir.
Puede bañarlos también con glacé real(claras batidas, azúcar glass y gotas de limón, todo muy batido) para darles un acabado blanco.















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