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miércoles, diciembre 14, 2011

Receta riquísima de Guacamole



Otra sugerencia para Navidad, preparar una gran fuente de guacamole para todos. Esta es una receta riquísima de Guacamole, tan rica que pese a que la hice ayer ya la quiero hoy de nuevo. Y si bien cambié la pimienta negra original del guacamole auténtico por pimienta blanca, para sentirme como en México le puse cilantro, del que no soy muy amiga porque su consumo en exceso tiene efectos tóxicos sobre el sistema nervioso, pero un poquito no es malo. Si Usted va a usar cilantro cuidado porque es un sabor aromático muy fuerte e invasivo que no debe tapar a los otros ingredientes, ponga solo unas hojitas.

Yo preparé dos recetas de guacamole hoy, uno con cilantro y chiles y otro con perejil y sin chiles, porque en casa el picante no les gusta a todos. Debo decir que los dos quedaron muy ricos, pero más el primero. Lo que vuelvo a recomendar es tener mucho cuidado al manipular el pimiento Locoto, de ser posible picarlo con guantes descartables y no tocarse la cara con las manos luego de picarlo.

Ingredientes



2 paltas chicas o una palta grande
½ cebolla colorada
¼ de pimiento locoto o rocoto (u otro pimiento picante)
1 tomate
1 limón
1 ramito de cilantro
sal
pimienta blanca

Instrucciones

Es importante picar muy muy chico todas las verduras:
Picar la cebolla muy chico
Pelar el tomate, retirar las semillas y picarlo en cuadraditos
Separar las hojas del tallo de cilantro, tirar el tallo y picar las hojas bien chico.
Exprimir el limón y colarlo
Cortar una rodaja al pimiento locoto y picarlo muy chico

Recuerde que si corta una rodaja al pimiento sin tocar con el cuchillo las semillas la carne queda menos picante:



Colocar en el mortero o molcajete la cebolla, el pimiento y el cilantro y machacar hasta que todo esté bien desmenuzado.

Echar media cucharadita de sal fina y una pizca de pimienta y agregar los cubitos de tomates, cubriendo el mortero con una bolsa de nylon antes de machacar o será un lío toda su ropa y su cocina.

Cuando todo está bien amalgamado, pisar con un tenedor las paltas y rociarlas con el jugo de limón (hay quienes prefieren hacer el puré con un procesador, pero para mi gusto la palta queda muy chirle con el procesador, Usted pruebe y haga su elección.

Mezclar todos los ingredientes y servir inmediatamente.
Servir con nachos y hojas de lechuga morada, o “cucharas vegetales” hechas con bastones de apio y zanahoria.

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lunes, noviembre 28, 2011

Receta de blinis de calabaza





Los BLINIS son una preparación con huevos, harina, manteca y leche, de origen ruso/ucraniano que se han popularizado en el resto del mundo, como tantas recetas que por la magia de la internet ahora pueden disfrutarse muy lejos de sus lugares de origen. Su particularidad es su sabor neutro, lo que los hace ideales para apreciar el sabor del ingrediente con el que se los acompaña, ya sea en preparaciones dulces o saladas. Por eso los podemos elegir para acompañar nuestro desayuno con un rico té perfumado o para disfrutar un aperitivo con rodajas de salmón ahumado y cerveza por la tarde. En Rusia la receta original es con harina de alforfón o de trigo sarraceno, y se suele acompañar de arenque ahumado u otros pescados ahumados y vodka. Pero son muchos los cocineros y chefs del mundo que han modificado la receta original y le han agregado ingredientes, la verdad es que la mayoría quedan muy bien.

El nacimiento de esta receta tiene dos interpretaciones, ambas relacionadas con festividades sagradas o religiosas. En los países nórdicos estos pequeños discos dorados y redondos se preparaban al final del invierno durante la Maslenitsa, la festividad del sol, en honor al nuevo sol.

En Oriente Medio a la Maslenitsa se le dio otro sentido, era la última semana en la que se podían comer huevos, quesos, mantecas y lácteos antes de iniciar la Cuaresma, época en la que muchos alimentos estaban prohibidos, por ello a esa semana se la llamó la semana “de la crepa” (o crep). Es una tradición que aún hoy sigue la iglesia ortodoxa. La explicación completa es un poco más larga, pueden leerla AQUÍ en Wikipedia quienes hablen inglés, ya que aún no tiene traducción al español. Ojalá Wikipedia logre seguir adelante, no me imagino internet sin esta maravillosa enciclopedia tan completa a la que se puede acceder sin distracciones ni propaganda.

Hay quienes comparan los blinis con los crepés franceses, los panqueques, los pankakes o los blintzes, pero no son iguales, los blinis tienen la particularidad de ser chicos y gorditos. Para lograr eso se utilizan harinas con levaduras y bicarbonato de sodio, se agregan las claras batidas a punto de nieve dura y la masa se deja reposar bastante.

La receta clásica de blinis es con crema de leche y manteca, pero en mi receta de blinis de calabaza he eliminado la crema de leche y la manteca, reemplazándolas por calabaza y aceite de girasol. Quedaron muy delicados, vale la pena de probar. En esta oportunidad los elegí para un desayuno sustancioso, blinis rellenos de puré de calabaza y acompañados de mermelada de Yacón con yogurt natural. Si se desea utilizar esta receta con ingredientes salados, hay que bajar la cantidad de azúcar a una cucharadita.

Ingredientes
para 18 blinis

150 gramos de harina de trigo con leudante
200 gramos de leche
300 gramos de calabaza hervida y pisada
10 gramos de aceite (unas tres cucharadas)
2 yemas
½ cucharadita de sal
5 cucharadas de azúcar
½ limón chico exprimido y colado
Ralladura de la cáscara de ½ limón
1 cucharada de polvo de hornear
1 cucharadita de bicarbonato de sodio

Extra:
Aceite para armar los blinis

Instrucciones

Quitar la cáscara del zapallo o calabaza, asarlo o hervirlo y hacerlo puré.
Mezclar todos los otros ingredientes en un recipiente y batirlos con un batidor potente o mezclarlos en algun procesador de cocina.
Dejar que la masa descanse media hora por lo menos.
Armar los blinis colocando pequeños cucharones de masa en una sartén grande apenas aceitada (o enmantecada si prefiere), a temperatura media o baja. Leer abajo "Importante".

Darlos vuelta cuando tienen hoyuelos.

Importante:
Esta es una masa delicada, el fuego no debe ser fuerte o se quemarán.
La sartén para el primer blini debe estar bien caliente pero para el segundo y los subsiguientes, hay que bajar el fuego a temperatura media o baja.
Los bordes se deben ir chequeando con una espátula para poder despegarlos enseguida que se cocinaron, ello se nota cuando aparecen hoyos en toda la superficie del blini. En ese momento darlos vuelta y dorar el otro lado unos segundos.
La masa ya tiene aceite, no hace realmente falta agregar más aceite cuando se cocinan, pero por las dudas yo siempre pincelo con un poquito.

Si se desea armar blinis perfectamente redondos, se puede untar un aro de metal con aceite o manteca, colocarlo sobre la sartén, echar dentro el cucharón de masa y retirar el aro con cuidado con una pinza cuando aparecen los hoyuelos.



Estos blinis dulces puede servirlos encimados de a dos o tres por plato, bien calientes. Se pueden rellenar con azúcar negra, que al estar bien calientes se derrétirá, con miel, con mermeladas,

con yogurt,

con helados, con crema chantilly, con mezclas de dulces, con arándanos y frutillas o con lo que su imaginación le dicte.

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miércoles, noviembre 23, 2011

Receta de Filetes de atún de cocina fusión




Esta es una receta propia que la llamo de cocina fusión porque está inspirada en estilos culinarios e ingredientes de distintas culturas, como lo son la cocina China y la cocina Española. Para ser más específicos, es mi receta de filetes de atún de cocina fusión, inspirados en las recetas de guisados de atún típicas del norte de España y en las recetas de sopas Coreanas con salsa de soja. Se puede preparar no solo con atún sino con otros pescados consistentes, como el bonito, el pez ángel o el abadejo. La verdad quedó de chuparse los dedos.

Ingredientes
(Para 2 porciones)

320 gramos de atún en filete, sin la espina (suele ser un solo filete gordito)
2 tomates bien maduros
2 cebollas blancas medianas
1 cucharada de café (colmada) de harina de trigo
1 diente de ajo (o 2, a gusto)
3 o 4 hojas de laurel chicas
1 ramito de tomillo fresco
Sal marina
2 o 3 cucharadas de aceite de oliva virgen de primera presión en frío
1 vaso de agua mineral (200 c.c. aprox.)
50 c.c. de Salsa de soja (un poco menos de medio vaso)

1 olla chica y alta (para que se forme un contenedor donde sumergir y cocer los trozos de pescado, una sartén ancha no sirve)

Acompañar cada porción con un timbal de arroz, los de la foto son ÉSTOS y combinaron de maravillas, porque al irles desarmando se impregnaban de los jugos del plato.

La salsa de soja se puede reemplazar por vino blanco, caldo de pollo o salsa Teriyaki diluida como la soja.

Preparar los ingredientes

Lavar el pescado con agua fría y secarlo con un paño bien limpio
Revisar con la mano el centro del filete de atún y si encontramos restos de la espina retirarlos con cuidado con un cuchillo bien afilado.
Trozar el filete en cuadrados de más o menos 3cm. por 5cm. (no más grandes) y reservar en la heladera.

Pelar los tomates sumergiéndolos un minuto en agua caliente o como enseño ACÁ y sacarles las semillas, cuidando desechar las semillas pero no su jugo, eso se logra pasando todo por un cedazo, filtro o colador.

Reservar este jugo junto con la carne de cada tomate cortada en 4 o 6 gajos más o menos.
Picar bien chiquito y prolijo una cebolla y el diente de ajo(sin la parte central)

Picar bien chiquito las hojas de varias ramas de perejil (sin los tallos). Reservar
Poner en un vaso la salsa de soja y agregarle el agua.



Instrucciones

Sofreír la cebolla y el ajo en una olla mediana con aceite de oliva virgen

Agregar la cucharadita de harina y revolver un momento

Agregar los tomates pelados y su jugo y mezclar un momento (cuidar que no se queme si aún no hay líquidos)
Agregar enseguida la salsa de soja diluida, la sal, el laurel y las hojuelas del tomillo sin los troncos.

Cocinar 15 minutos a fuego mediano o bajo
Cortar en gajos o cuartos la otra cebolla y separarlos con las manos
Agregar a la cacerola los trozos de atún y dejar cocinar por 10 minutos más

Cuando pasaron 5 minutos de esta última cocción, agregar por encima los gajos de cebolla, tapar la cacerola y dejar que se tiernicen durante los 5 minutos de cocción que restan.

Servir inmediatamente con un timbal de arroz y mucho jugo, decorando con ramitos de tomillo fresco.


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martes, noviembre 15, 2011

Ceviche vegetariano de champiñones




El ceviche es una preparación cítrica típica peruana que se utiliza para marinar pescados crudos, pero se puede degustar también con hongos y champiñones crudos. Para presentar ensaladas diferentes y salir un poco de las mismas de siempre, ceviche vegetariano de champiñones, instrucciones para seis porciones. Las recetas originales de ceviche llevan cilantro y pimienta negra, yo he cambiado esos ingredientes por perejil y pimienta blanca, más acordes al paladar argentino.

El ceviche se puede servir acompañado de tostadas grandes o rodajas de panes integrales, con timbales calientes de arroz y huevo, rodajas fritas de banana verde o papas al horno cortadas grueso con maíz asado. Si lo queremos usar como entrada en una cena formal, se estila servirlo en copas altas en lugar de las canastas de lechuga.

El ceviche es típico de los países costeros de Sudamérica del lado del Océano Pacífico, y ceviche es un término del cual no se tiene muy claro como nació, pero es muy divertida la imaginación popular, que le encontró varias interpretaciones, a cual más original. Todo está muy bien detallado en la enciclopedia virtual Wikipedia para los que quieran bucear en la historia del termino. Una explicación que leí dice que los pescadores peruanos se internaban en los lagos en sus botes de pesca y para pescar llevaban “CEBO” (trozos de pescado crudo cortado en trozos chicos) que rociaban con abundante jugo de limón para que se conservaran bien. Y como entre ellos se llamaban “che” que quiere decir “amigo”, cada vez que alguno necesitaba un nuevo cebo, le pedía al “amigo” más cercano al balde con cebos, que le alcanzara uno: “-Cebo ché”. Bueno, la imaginación popular cuenta que con el tiempo la “o” se cambió en “i” y las dos palabas se unieron :D! No me convence mucho la historia, parece más razonable la que dice que proviene de la palabra árabe “sibech” que quiere decir comida ácida, pero todas son meras suposiciones. Sólo cuento esto como curiosidad, no con rigor histórico.

Ingredientes

2 plantas chicas de lechuga arrepollada (es importante que sean chicas)
1 bandeja de champiñones
2 dientes de ajo
1 cebolla roja chica
2 cucharadas de perejil fresco picado (el original peruano lleva cilantro)
1 ají rojo (el original peruano lleva varios chiles picantes)
5 limones
3 cucharadas de aceite de oliva virgen
Sal marina
Pimienta blanca molida (el original peruano lleva pimienta negra en grano)

Opcionales: zanahoria orgánica rallada grueso, tomates en cubitos, apio picado y palta en trozos.
Se puede reemplazar el limón por naranjas o limas.

Instrucciones

Exprimir los limones y colarlos
Lavar todas las verduras
Filetear finamente la bandeja de champiñones
Quitar al pimiento las semillas y las nervaduras y filetearlo bien fino
Cortar el ajo bien chiquito.
Cortar la cebolla a lo largo al medio y filetearla finamente
Lavar las hojitas de perejil y picarlas finamente

Mezclar en un minipymer o robot de cocina un poco de jugo de limón, los dientes de ajo finamente picados, el aceite de oliva y un poco del jugo de limón, sal y pimienta. Emulsionar un poco, no hace falta hacer una crema, solo mezclar todos los ingredientes y perfumes un poco en una sola emulsión.
Colocar todas las láminas de champiñones en el fondo de una bandeja de servir
Cubrirla con una capa de la cebolla roja fileteada y una capa de pimientos
Rociar con el jugo de limón y el aceite emulsionado en la minipymer con todos los condimentos. Mezclar bien y llevar a la heladera una hora.
Cortar la base de las plantas de lechuga, separar las hojas exteriores si son feas y separar de a dos hojas juntas como si fueran canastitas. Lavarlas con cuidado para no romperlas ni separarlas.
Retirar de la heladera la preparación y servirla con cucharón, con poco líquido, dentro de cada canastita.

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martes, octubre 25, 2011

Restaurantes vegetarianos de Taipei



Cumpliendo con lo prometido vamos a dar un paseo virtual por los mercados diurnos de Taipei, donde la gran oferta gastronómica de comidas con vegetales, cereales y frutas se debe en parte a que Taiwán cuenta con una importante cantidad de población budista que prioriza por sobre todo la compasión a todos los seres vivos. Pero entre la población no budista también es importante el consumo de platos vegetarianos, sobre todo en los mayores, debido a que en la época en la que se comenzó a poblar la isla, los lugareños eran reacios a sacrificar a los pocos animales de labranza con los que contaban, eligiendo otras formas de consumir proteínas, o a lo sumo prefiriendo pescados y cerdo antes que vaca.

La oferta de los restaurantes vegetarianos de Taipei es amplia y sorprendente, y generalmente excelente la atención.






Aquí la dueña de uno de estos restaurantes posó amablemente para la foto y luego nos invitó a pasar al restaurante, que no se veía desde la calle ya que se accedía por una delgada escalera.

Eso justamente es algo curioso de muchos de estos restaurantes de Taipei, por fuera parecen un local de venta al paso, pero si la persona se quiere sentar la invitan a pasar a amplios locales internos tapados detrás de tantas heladeras y bandejas con comidas.




En Taiwán he comido muchas recetas vegetarianas de las que no tengo la menor idea de con que estaban hechas, y he probado verduras que no conocía, la mayoría muy ricas, otras no tanto, pero nada que no se pueda levantar con una buena salsa de soja o algunas hierbas y condimentos.

También probé el famoso Tofu Apestoso 臭豆腐 CHOU TOU FU, un queso de soja fermentada maloliente frito del que se dice que es más sabroso cuánto peor huele, pero no me pareció tan apestoso ni tan maloliente.

No pinta muy lindo ni sabe a gran cosa, me resultó “soso” pero se puede comer, lo sirven en una especie de sopa agridulce parecida a la salsa de tomate. Es famoso por quedar crujiente por fuera y esponjoso y tierno por dentro.


Cada comensal se sirvió de acuerdo a sus preferencias, van debajo algunas de las fotos que tomé a sus platos.




El mío es el que ilustra el post, y si observan los colores entenderán porqué siempre digo que me gusta comer con la vista también.



El próximo y último post que compartiré sobre Taiwán es sobre la oferta de alimentos en los supermercados mayoristas, otros lugares para quedarse con la boca abierta, ya que además de la producción propia importan todo tipo de cosas de todo el mundo.

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