martes, junio 14, 2011

¿Comer sano? ¿Comida o tecnología?



Así como todos los días aparece una nueva variedad frutal tecnológicamente modificada, ahora me han pegado un soberano susto. Un estudiante londinense ha diseñado chips comestibles que se pueden colocar en cosas, personas o animales y luego obtener información que se envía a una computadora o un teléfono móvil. Así se podrían conocer los ingredientes y los datos nutricionales de un plato cualquiera, cosa muy útil para celíacos, alérgicos, diabéticos, personas con restricciones dietarias y algunos otros grupos que encontrarían sumamente útil este dispositivo.

Esto plantea muchas dudas obviamente. ¿Es seguro para la salud? La Food and Drug Administration, el organismo que controla los temas alimentación y drogas en Estados Unidos, aprobó hace unos años las cámaras electrónicas minúsculas que se ingieren, pero lo hizo sobre todo para cuando hay que detectar enfermedades graves o realizar operaciones complicadas, no para que la gente ande por ahí comiéndose videocámaras minúsculas todos los días como quien se come un snack!

¿Comer sano? ¿Comida o tecnología? ¿Qué comer? Socoooorro. Dudo de que me convenzan justo a mí de comerme uno de estos chipcitos a menos que venga con sabor a Hongos Portobello a la Provenzal pero bueno, no quería dejar de compartir con Ustedes la novedad, a la que seguramente algún buen uso le vamos a encontrar los humanos.

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2 comentarios:

  1. Lo que me inquieta de estas cosas -y eso que yo soy muy amiga de la tecnología- es esta obsesión por generar información cada vez más sofisticada para tomar decisiones, hasta las más cotidianas, como elegir qué comer. Es como llevar al extremo el paradigma del mercado perfecto: si sabemos perfectamente qué cosas preferimos, haremos buenas elecciones económicas. Si conocemos perfectamente al consumidor, sabremos qué ofrecerle. ¿El buen criterio el sentido común, pasaron de moda?

    Por más tecnológicos que estemos, no es bueno perderlos, y mucho menos en lo que tiene que ver con la alimentación. Pero justamente, a veces hay tanta confusión, parece tan complejo el tema, que nos sentimos medio vulnerables y no dejamos de preguntarnos "¿esto es sano?" "¿tendrá pesticidas?", "¿me hará engordar?". La información es hasta excesiva, está en internet, en todos lados, y cada vez parece que sabemos menos.
    Bueno, preguntemos a los alemanes si ya saben de dónde venía la E.coli...
    Perdón por la diatriba! Está buenísimo venir a este blog a buscar recetas ricas y también pensar un poco.
    Un beso!!!

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  2. Muy bueno tu análisis Mariana. Me recordaste a un conocido que me dijo una vez en una charla: "El sentido común es el menos común de los sentidos "
    Un abrazo grande!!!!

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