viernes, julio 23, 2010

Receta de tallarines con verduras y garbanzos



Algunas veces, luego de preparar una receta con mucho esmero, como esta nutritiva receta de tallarines con verduras y garbanzos, busco entre mis conocimientos culinarios sobre recetas y tallarines y verduras....y el nombre se me escapa. Y al momento de escribir la receta, no es lo mismo presentar unos modestos “Fideos con verduras” a unos elegantes “Linguinis de trigo candeal con vegetales crujientes al vapor”. A veces busco apoyo en mi amorcito, que además de ser un hombre muy culto, inteligente, e inspirado, siempre es muy atento. ¡Es tan atento, Él siempre tiene un minuto para mí! Como mi inspiración estaba un poquito trabada hoy, mientras miraba la foto del plato que habíamos almorzado hacía unas horas, decidí consultarlo y la conversación se desarrolló así:

-Amorcitooooo ¿Te puedo molestar un minuto?
- ¡Si no hay mas remedio!
- Uuuups! (tragué saliva pero no renuncié a la pregunta) ¿Como llamarías al plato que almorzamos hoy?
- Mejunje!
-¡Ay Amor! ¿Esa es tu mejor inspiración? ¿Como voy a presentar así un plato a los lectores? Un mejunje es un brebaje formado por la mezcla de varios ingredientes donde ninguno se diferencia bien!
- Mira, estoy tratando de encontrar la diferencia entre dos routers y esto está muy complicado así que mi respuesta es mejunje. ¡Por cierto, te salió muy rico!!

¿No es un amor mi amorcito? (Acá les tendría que pegar un smiley con una sonrisa entre sorprendida y picarona pero no sé como se hace)

Antes de ir a la receta déjenme que les cuente que hoy elegí los garbanzos por su gran valor nutricional. Y como sus proteínas vegetales no son completas, al combinarlos con fideos de trigo me aseguré de completar el ciclo. Cuando comencé a estudiar su composición, encontré por ejemplo, que cada 100 gramos de garbanzos contienen 8 microgramos de selenio, lo cual es una cifra altísima de ese mineral en un vegetal. En comparación, el ajo, maravilla de la naturaleza, solo tiene 2 microgramos por cada 100 gramos. Y los garbanzos no tienen el penetrante aroma que hace que muchas personas eviten el comerlo. El selenio es un oligoelemento esencial que no se puede reemplazar por otro nutriente. Es el único mineral de la tierra que tiene su propio código de DNA con instrucciones para sintetizar selenoproteínas. Si al suelo de una región geográfica le falta selenio, les faltará selenio a los seres humanos que lo habitan. Está científicamente comprobado en muchos estudios, que las personas que viven en lugares con tierras pobres en selenio sufren de mayores tasas de cáncer, infecciones y enfermedades inflamatorias. De acuerdo a un estudio del Departamento de Microbiología de la Universidad de Santiago de Compostela, donde mejor actúa el selenio es en la prevención del cáncer de próstata. La ingestión de 200 microgramos de selenio diarios disminuiría en un 50% la probabilidad de contraer cáncer de próstata, especialmente si se toma conjuntamente con vitamina E. También son importantes los resultados del selenio en estudios de prevención de cáncer de pulmón y cáncer de estómago. Y es altísimo su contenido en lecitina, la cual forma en el cuerpo compuestos que le permiten expulsar las grasas (colesterol) y tratar enfermedades degenerativas del hígado.

Los garbanzos deben llevar suficientes horas de remojo (entre 12 y 24)para salir tiernos, sobre todo si no sabemos si son frescos, cuanto más viejos sean más duros estarán. La variedad de garbanzos "lechosos" que encontré los otros días en la dietética (así llamamos en Argentina a las tiendas especializadas) resultó muy tierna con solo dos horas de remojo en agua. En el agua del remojo puse una cucharadita de bicarbonato de sodio y al agua de la cocción, luego de enjuagarlos bien, le agregúe otra. No estoy segura de si el resultado se debió al bicarbonato, a que eran muy frescos o a la variedad, pero quedaron muy bien para tan poco remojo.

Ingredientes
(para cuatro porciones)

250 gramos de garbanzos lechosos
250 gramos de chauchas (vainitas, judías verdes)
500 gramos de tallarines

Ingredientes para la salsa de tomates

1 cebolla
3 dientes de ajo
5 tomates perita
2 hojas de laurel
1 ramito de perejil
Aceite de oliva
Agua mineral

Instrucciones

Si tiene tiempo, ponga los garbanzos en remojo la noche anterior en agua fría y luego cocínelos a temperatura suave por 45 minutos o un poquito más.

Si no tiene tiempo, luego de lavarlos bien póngalos en remojo una hora en agua templada con una cucharada de bicarbonato de sodio. Luego lávelos nuevamente y póngalos a hervir una hora y media o mejor dos en abundante agua mineral con otra cucharadita de bicarbonato de sodio para tiernizarlos bien, no se pase con el bicarbonato de sodio o cambiarán el sabor.
Coloque los garbanzos en la olla con el agua fría y cuando esta llegue al punto de ebullición, baje el fuego y cocine a fuego suave. Si tiene que agregar más agua, que sea tibia, el agua fría detendrá la cocción y los endurecerá.

Corte las puntas de las chauchas llevándolas todas al mismo largo y luego corte a cada una en cuatro o cinco tiras largas como enseñé acá, para que parezcan fideos gruesos caseros .
Hierva en abundante agua, yo prefiero hacerlo sin sal porque la salsa ya la lleva, usted decide. (Con las puntas de chauchas y otras verduras prepare a la noche una rica sopa) .

Instrucciones para la salsa

Picar todas las verduras y las hojitas de perejil sin el tallo
Dorar bien los ajos antes de unirlos a la cebolla en la sartén. (si lo hace de esta manera no le quedará a la salsa ese olor tan fuerte que a algunas personas no les gusta por respeto a los demás, y podrá darse el gusto de comer un alimento tan sano, completo y sabroso como el noble Allium Sativum).

Continuar el sofrito hasta que la cebolla esté completamente transparente. Eso evita la acidez de la salsa (además de una cucharadita de azúcar)
Agregar el tomate picado, las hojitas de perejil, los condimentos, una cucharadita de azúcar y un vasito de agua mineral


Dejar que todo se cocine a fuego mediano, si hace falta agregar más agua.

Preparar los tallarines como indica el paquete

Emplatar los tres ingredientes y agregar aceite de oliva con una buena cucharada de salsa de tomates. Si quiere un plato aún más completo nutricionalmente, no olvide salpicar al servir con cebollino crudo u otra verdurita, pero bien cruda .


Completísimo el artículo de Wikipedia sobre Cicer Arietinum para los curiosos y amantes del saber.

Recetas similares

Tallarines con atún y cilantro fresco
Fideos Argen-Chinos
Spaghetti con arroz y verduras

2 comentarios:

  1. Silvia me encantó lo instructivo de tu post y cómo equilibraste el plato, lo voy a tener en cuenta.
    Besos

    ResponderEliminar
  2. Muchas gracias Annie, es verdad que es un plato muy completo. Cariños!

    ResponderEliminar